Buceo seguro en agua dulce




DAN recomienda a los buzos estar familiarizados con su equipo, prestar atención a sus suministros de gas y evitar los ascensos sin alguna referencia visible.


Era un soleado día de primavera y nos estábamos colocando el equipo en nuestra cantera de buceo local. No había buceado en algunos meses y recordé el Informe de buceo anual de DAN del año anterior, donde habíamos escrito una sección sobre muertes en el buceo en canteras, lagos y parques de buceo. En los Estados Unidos de América y Canadá existen más de 150 lugares de ese tipo, la mayoría de ellos cerca de grandes centros de población.

En nuestro informe analizamos los últimos 10 años y descubrimos 47 muertes en parques de buceo (definidos como cualquier lugar de agua dulce que coloca atracciones deliberadamente para atraer a los buzos) y 63 muertes por buceo en otros puntos de agua dulce como ríos y lagos. (Excluimos las cuevas porque este tipo de buceo es altamente especializado). Comparamos estos dos grupos para identificar los problemas de seguridad sobre los que podemos alertar a la comunidad de buceo.

Aunque no sabíamos dónde habían obtenido el equipo todos los buzos, sí teníamos esa información en 47 casos. De ellos, el 36 por ciento utilizaba equipo alquilado o prestado. El porcentaje fue el mismo en el caso de las muertes por buceo en agua dulce tanto dentro como fuera de parques de buceo, pero la tasa fue mucho más alta que en el caso de las muertes por buceo en el mar, donde comprobamos que sólo el 26 por ciento de los buzos que murieron usaban equipo que no les era familiar.



Las muertes en parques de buceo alcanzaron un pico en mayo, un período anterior en el año con respecto a las registradas en otros lugares de agua dulce o en el mar. Me preguntaba si esto podía ser el resultado de que muchos buzos volvían a bucear después del invierno y pasaban el día en su cantera local. Las profundidades máximas donde los buzos perdieron la vida eran considerablemente mayores en los parques de buceo (23 metros [76 pies] en comparación con los 12 metros [39 pies] fuera de los parques) y el buceo técnico también era más común en los parques de buceo que en otros puntos de agua dulce (un 17 por ciento en comparación con un 6 por ciento), probablemente por el mayor acceso a profundidades más importantes. En 28 de 110 muertes en agua dulce (25 por ciento) el objetivo del buceo era realizar un entrenamiento.

Las tres causas principales de muerte fueron ahogamiento, problemas cardíacos y embolismo arterial gaseoso (EAG), como se observa comúnmente en el mar. Sin embargo, una característica que se destacó fue que todos los sucesos de EAG se produjeron en parques de buceo.

Era importante para los investigadores de DAN determinar cómo utilizar estos datos para ayudar a la comunidad de buceo, por lo que nuestro próximo paso fue examinar nuestra base de datos de informes proporcionados por buzos para ayudarnos a comprender mejor las causas de las lesiones y los incidentes. Este informe de un incidente de un parque de buceo contiene algunos elementos comunes:




Acompañé a una clase de estudiantes a realizar un buceo en una cantera. Visitamos un helicóptero situado a una profundidad superior a 18 metros (60 pies). Una vez que la clase había realizado sus ejercicios, mi compañero mostró el camino desde el helicóptero hasta un barco que estaba bajo el agua. El instructor y los estudiantes lo siguieron a cierta distancia. Cuando llegamos al barco, que se encontraba a aproximadamente 14 metros (45 pies), nos detuvimos y dimos la vuelta.
Sin nosotros saberlo, a unos 9 metros (10 yardas) de distancia un buzo de la clase comenzó a tener problemas para respirar a través del regulador y rápidamente se quedó con muy poco aire. Miró su manómetro y vio que la presión llegaba a cero con cada laboriosa respiración. No lo había visto desde el descenso y yo estaba mirando en la dirección contraria a él. Mi compañero le entregó al buzo un suministro de aire de repuesto dos veces y él lo soltó. Se lo veía muy asustado.
Afortunadamente, en este caso mantener la calma salvó la situación y ambos buzos salieron a la superficie ilesos. No obstante, este incidente debe recordarnos a todos que debemos controlar nuestro suministro de gas regularmente, en especial cuando buceamos a una profundidad superior a la habitual. Este hecho también incluye elementos comunes de incidentes como por ejemplo un buzo en período de formación, bucear a una profundidad superior a la habitual y estar en riesgo de experimentar pánico durante el ascenso, que es un factor bien establecido en muchas muertes por EAG.
Resumen


En promedio, en los Estados Unidos y Canadá mueren 11 buzos en agua dulce cada año. Casi la mitad de estas muertes se producen en parques de buceo, que por lo general tienen una profundidad mayor que otros puntos de buceo de agua dulce. El buceo técnico fue más común en las muertes en parques de buceo que en aquellas que tuvieron lugar fuera de los parques.

En un 25 por ciento de las muertes el objetivo del buceo era realizar un entrenamiento. El equipo que no resulta familiar es un riesgo para todos los buzos; esto puede ser más común en lugares de agua dulce donde el entrenamiento es una actividad popular. DAN recomienda que los buzos se tomen unos minutos antes de bucear para familiarizarse con cualquier equipo nuevo, prestado o alquilado. Contrólelo con cuidado antes de ingresar al agua y, cuando sea posible, pruébelo en aguas superficiales donde pueda ponerse de pie antes de sumergirse a una mayor profundidad. En particular, debe familiarizarse con el control de flotabilidad y los sistemas de eliminación de peso de emergencia, que varían entre los fabricantes.

Debido a que los problemas de flotabilidad y los ascensos rápidos están vinculados con el riesgo de EAG, DAN recomienda que los buzos intenten evitar los ascensos en agua azul siempre que sea posible. En parques de buceo esto puede significar seguir un antiguo camino de cantera en la dirección opuesta a la costa y luego regresar al final del buceo o bien utilizar una línea de ascenso y una boya como referencia. Si debe salir a la superficie en aguas abiertas, considere utilizar una boya de superficie conectada a un carrete, bloquear el carrete y usar la línea como referencia.

Según los tipos de incidentes que son enviados con mayor frecuencia al sistema de informes en línea de DAN, los buzos deben recordar controlar el gas restante regularmente. Recuerde los tres principales consejos de DAN para la práctica de un buceo seguro en agua dulce: bucee con equipo que le resulte familiar, evite los ascensos en agua azul y controle su manómetro.

© Alert Diver — 1er Trimestre 2016