Buceo en "una gota de agua"




Larva de ceriántido, una anémona tubo.


¿Cómo sería si pudiera bucear en una gota de agua? ¿Cree que no habría nada por ver? Pues se equivoca.

Nuestros océanos son como bosques pluviales submarinos; la diversidad de organismos que vemos cuando buceamos es parte de lo que hace de este deporte una actividad tan popular. ¿Pero qué sucede con el sinnúmero de especies que hay en nuestros océanos y que no vemos? No estoy hablando sobre los tiburones que merodean fuera de la vista más allá del arrecife sino de todos los organismos microscópicos que constituyen la única y diversa comunidad de plancton. Este microecosistema, además de ser mucho más complejo y quizás más peligroso de lo que uno imaginaría, es crucial para mantener la salud de nuestros océanos.

Algunas personas piensan que los organismos del plancton son criaturas marinas pequeñísimas y otros quizás piensan en la criatura de un ojo llamada Plankton de Bob Esponja. Ninguna asociación es completamente precisa, pero tampoco ninguna de ellas es totalmente incorrecta. El plancton hace referencia a cualquier organismo vivo del océano que no puede moverse contra la corriente. La mayoría de las especies de plancton son microscópicas, pero hay algunas que los humanos pueden ver con facilidad a simple vista. La mayoría de las especies de aguas vivas, por ejemplo, son planctónicas. Si bien el plancton no puede nadar contra la corriente, algunas especies tienen la capacidad de moverse en dirección vertical en la columna de agua, lo que las ayuda a evitar a los depredadores durante el día y a alimentarse cerca de la superficie por la noche.

Con respecto al compañero de un ojo de Bob Esponja, de hecho este personaje se ha basado en una especie de plancton real llamada copépodos, algunos de lo que sólo tienen un único ojo. El copépodo es uno de los organismos más abundantes presentes en nuestros océanos. ¿Quiere sumergirse por completo en el tema? Tome una red de plancton, arrástrela durante cinco minutos, y examine sus hallazgos con un microscopio. Es probable que vea al menos algunos copépodos de un solo ojo junto con una gran cantidad de otras criaturas fascinantes.
Clasificación
El mundo del plancton consta de dos categorías básicas: el zooplancton y el fitoplancton. El zooplancton, o "plancton animal", debe alimentarse de otros organismos para obtener energía; nuestros amigos los copépodos entran en esta categoría. El fitoplancton es "plancton vegetal", que utiliza la luz solar para fotosintetizar su propia fuente de energía.


Las larvas de calamar (Loligo pealeii) son meroplancton que migran en dirección vertical; pasan el día a profundidad y se desplazan a la superficie para alimentarse después de la puesta del sol.
Existen dos tipos diferentes de zooplancton: el holoplancton (plancton permanente) y el meroplancton (plancton temporal). Los organismos que forman el holoplancton son eternos errantes que siempre dependen de las corrientes y nunca pueden dejar atrás el mundo del plancton. No obstante, el meroplancton sólo pasa una parte de su vida como plancton. Muchos de los organismos más familiares que se encuentran en el océano, tales como cangrejos, langostas y peces, inician la vida como meroplancton y luego con el tiempo su tamaño y su fuerza aumentan lo suficiente como para desplazarse contra la corriente.

La vida del plancton no es sencilla. La mayoría de las especies tiene una vida corta, muchas de ellas de sólo unos días. Durante esta breve vida, el plancton debe maximizar la cantidad de tiempo que pasa en la zona fótica, las capas superficiales del océano donde hay luz suficiente para que se produzca la fotosíntesis. Esta puede ser una gran proeza para un organismo que no puede nadar contra una corriente.

Algunos tipos de plancton son completamente incapaces de nadar y viven su vida hundiéndose lentamente. Para compensar, muchos han evolucionado hasta maximizar su área de superficie o disminuir su densidad lo más posible. Los cuerpos, apéndices, columnas vertebrales y otras proyecciones físicas de forma aplanada tienen como función reducir la velocidad del descenso. Algunos tipos de plancton se enlazan para formar cadenas unos con otros; esto también reduce la velocidad a la que se hunden, mientras que otros usan aceite o grasa para aumentar su flotabilidad. Los flotadores llenos de aire también ayudan a algunos tipos de zooplancton marino, como la fragata portuguesa, a mantenerse a flote.

Otro desafío que el plancton debe enfrentar es estar en la parte inferior de la cadena alimenticia. En general, el zooplancton se alimenta de fitoplancton, pequeños peces se comen el zooplancton, grandes peces se comen a los pequeños y así sucesivamente. Algunos de los animales más grandes del océano (ballenas azules, tiburones ballena y mantas, por ejemplo) toman un atajo en la cadena alimenticia y se dirigen directamente a la fuente de máxima energía al filtrar el agua para así alimentarse de plancton. De hecho, el plancton es una fuente de alimento vital que brinda respaldo a una gran cantidad de animales.


La larva de Vellela vellela es un ejemplo de holoplancton. Incluso en su forma adulta es un organismo errante, con una aleta que flota en la superficie, similar a la conocida fragata portuguesa.


Algo que no debe subestimarse
El plancton puede tener una vida difícil, pero a veces las criaturas más pequeñas pueden causar los problemas más grandes. Cuando las condiciones ambientales son favorables, el fitoplancton puede duplicar su velocidad de reproducción en un fenómeno denominado floración de algas. Cuando estas floraciones de algas causan daños en el ecosistema circundante, esto puede provocar sucesos de mortalidad masiva en poblaciones de delfines, aves marinas y peces. Por lo general, los animales que están en una posición más alta en la cadena alimenticia son los más afectados por las floraciones tóxicas debido al proceso de biomagnificación, en el que la concentración de los niveles de contaminantes aumenta a medida que las toxinas suben de nivel en la cadena.


Los investigadores Leonid Moroz, Ph.D., y Brittany Stockman examinan las recolecciones de redes de plancton.
Las floraciones de algas no necesariamente tienen que tener toxinas relacionadas con ellas para ser nocivas. Algunos tipos de plancton, como por ejemplo Chaetoceros spp., tienen "bigotes" que pueden destruir las branquias de los peces como si fueran hojas de sierra. El Chaetoceros puede ser microscópico, pero los peces están constantemente pasando agua sobre sus branquias para obtener oxígeno. Al pasar demasiados de estos "bigotes" sobre sus branquias los peces pueden ser asesinados por aglomeraciones de fitoplancton. Todas las floraciones de algas que se encuentran en la superficie afectan todo aquello que esté debajo al bloquear la luz solar que los corales y las plantas necesitan para sobrevivir. Además, la descomposición de pastos marinos, algas y otros tipos de vegetación agotará el oxígeno del agua, y así afectará todo lo demás en la columna de agua.

Estas floraciones de algas también pueden tener efectos drásticos sobre los humanos. Las personas que comen pescado de aguas con floraciones tóxicas pueden enfermarse o incluso morir. Es posible que haya oído decir que consumir grandes barracudas y especies similares puede ser peligroso. Esto se debe a la ciguatoxina, que está relacionada con una especie planctónica denominada Gambierdiscus toxicus que a veces se acumula en los tejidos de los grandes depredadores.

Si alguna vez experimentó los efectos de una "marea roja", conocerá de primera mano los efectos que una floración de algas nociva puede tener sobre los humanos. El fitoplancton relacionado con la marea roja, Karenia brevis, crea una neurotoxina que puede ser aerosolizada. La marea roja no sólo cierra las pesquerías y produce una mortalidad masiva entre los peces y los mamíferos, pero cuando las olas de la marea roja rompen, la toxina se libera en el aire, lo que provoca tos y picazón en la garganta en las personas que visitan las playas.
Una pieza esencial del rompecabezas

El pterópodo es un molusco holoplanctónico. Muchos de ellos están siendo afectados por la acidificación de los océanos.
El plancton definitivamente puede causar algunos problemas, pero si las poblaciones se mantienen bajo control se ha demostrado que pueden ser no sólo beneficiosas sino también necesarias para los ecosistemas en los que se encuentran. Como base de la cadena alimentaria marina, el plancton es un elemento fundamental del entorno marino. Aproximadamente el 80 por ciento de las especies que se recolectan de forma recreativa y comercial (peces, cangrejos, ostras y camarones) tienen una etapa larvaria planctónica, y el fitoplancton produce al menos la mitad del oxígeno que respiramos.

Si le preocupa el cambio climático global debe preocuparse por el plancton. El carbono presente en la atmósfera ingresa en nuestros océanos en ciclos, donde es captado por el fitoplancton durante la fotosíntesis. Durante este proceso, el carbono es incorporado en el fitoplancton, de modo similar a la forma en que el carbono es almacenado en los árboles. Parte del carbono regresa a las aguas cercanas a la superficie cuando el fitoplancton es ingerido, pero parte de este fitoplancton, junto con el carbono, finalmente se hunde en el fondo del mar donde el carbono es aislado. Aproximadamente 10 gigatoneladas de carbono son transferidas de la atmósfera al lecho marino cada año. Sin el fitoplancton, el carbono se acumularía continuamente en la atmósfera, lo que aumentaría los gases de efecto invernadero allí presentes.

Las floraciones de fitoplancton también son importantes para los científicos porque pueden enseñarnos sobre las condiciones cambiantes del entorno marino. Pueden usarse como indicadores tempranos de cambios climáticos ya que dependen de condiciones específicas para el crecimiento y tienen una gran sensibilidad a fenómenos tales como la eutrofización y la polución. Los científicos que estudian estas floraciones usan imágenes satelitales, que pueden detectar floraciones de fitoplancton porque estas floraciones en efecto cambian el color de la superficie del océano. Desde el espacio exterior, los sensores satelitales pueden distinguir incluso pequeñas variaciones de color que no se pueden percibir a simple vista. Los diferentes tonos de color del océano indican las variadas concentraciones de fitoplancton.


Dependiendo de la especie, esta larva de gusano poliqueto puede terminar como un gusano que se desplaza libremente, que excava, que vive en un tubo o que incluso es parasitario.


Además de proporcionar una fuente de alimento importante para las criaturas del océano, al ayudar a estabilizar nuestra atmósfera y servir como un sistema de advertencia temprana para las condiciones ambientales cambiantes, el plancton también es simplemente genial. ¿Alguna vez fue a hacer piragüismo o a nadar en una bahía bioluminiscente? Las luces intermitentes en el agua provienen de unas pocas especies de plancton que utilizan reacciones químicas internas a la luz de emisión.

Por qué el plancton brilla depende de la especie. El golpe de un remo o de la aleta de un buzo provoca un brillo de color verde en el agua cuando los dinoflagelados (un tipo de fitoplancton) son perturbados y resplandecen como una especie de mecanismo de defensa. Algunos copépodos emiten nubes bioluminiscentes desde su parte trasera para distraer o cegar temporariamente a los depredadores en aguas oscuras. Otros tipos de plancton pueden brillar para atraer parejas o para cazar una presa.

El mundo del plancton es fascinante y, como a menudo no se ve a simple vista, también es bastante misterioso. Por ello, este increíble mundo lo invitará a reflexionar la próxima vez que accidentalmente tome un trago de agua de mar. ¿Qué pequeñas criaturas nadan dentro de su vientre?
Para obtener más información
Frazier Nivens capturó la fotomicrografía de este artículo con una cámara Red Epic. Estas imágenes pertenecen al documental Aliens of the Seas (Alienígenas de los mares) de Florida Biodiversity Institute. Vea un anticipo en vimeo.com/104763323.

© Alert Diver — 1er Trimestre 2015