Buceo en naufragios con tiburones toro




Un tiburón toro estira su mandíbula mientras nada por el naufragio del Aeolus a 45 km (28 millas) de la costa de
Carolina del Norte.


Mientras la mayoría de los humanos intenta evitar a los tiburones, el aumento de la popularidad del buceo con tiburones en los últimos 10 años demuestra que los buzos viajan por el mundo con gran entusiasmo con la intención de encontrarlos.

Los Outer Banks de Carolina del Norte son un lugar privilegiado para bucear con tiburones. A lo largo de los siglos, muchas embarcaciones se encontraron allí con su destino final como resultado de alguna guerra, suceso climático o error humano así como también al convertirse en arrecifes artificiales. Estos naufragios se han transformado en prolíficas comunidades de arrecifes con abundante vida marina de cada eslabón de la cadena alimenticia, y los tiburones son los depredadores dominantes.

En estos naufragios pueden encontrarse numerosas especies, atraídas por la generosa cantidad de suministro de alimento, lo que incluye tiburones de puntas negras, trozo, sarda y ocasionalmente tiburones martillo. Pero las estrellas del espectáculo son los abundantes tiburones toro (Carcharias taurus).

Con ojos pequeños y punzantes que parecen mirarnos fijamente desde todas las direcciones y filas de dientes irregulares que sobresalen a través de una cruel sonrisa, el semblante del tiburón toro evoca a un villano de Hollywood. Pero la apariencia puede resultar engañosa; estos tiburones son en realidad animales dóciles y tranquilos que no se sobresaltan con facilidad. Los buzos prudentes que respeten el espacio de los animales podrán aproximarse a ellos sin necesidad de usar algún tipo de cebo. Debido al carácter dócil de los tiburones y la facilidad para encontrarlos, los encuentros están casi garantizados.

La geografía tiene un papel importante en la producción de excelentes oportunidades de buceo cerca de la costa de Carolina del Norte. La corriente del Golfo se dirige hacia el norte a lo largo del Atlántico occidental y finalmente choca con las playas de barrera que son los Outer Banks. Durante el verano boreal, la temperatura del agua puede alcanzar los 27°C (80°F), con un promedio en el fondo que ronda los 24°C (75°F). En un buen día, la visibilidad puede superar los 30 metros (100 pies) y normalmente es de alrededor de 18 metros (60 pies). La combinación de clima cálido, agua cristalina, naufragios históricos y abundantes tiburones y otro tipo de vida marina lo convierte en un lugar de buceo de clase mundial.

Incluso después de pasar cientos de horas en el agua con tiburones toro, aún me invade el entusiasmo al encontrarme entre estas criaturas de aspecto amenazante pero dóciles. En un determinado buceo es posible que sólo haya unos pocos en un naufragio, mientras que en otro puede haber demasiados para contarlos. Cada año a mediados de julio en el naufragio del Caribsea, al este de Cape Lookout, los tiburones toro ascienden desde el fondo y alcanzan una mayor altura en la columna de agua, donde el agua es más cristalina y cálida. En más de una oportunidad pude ver a casi 75 tiburones, todas hembras, que nadaban dócilmente hacia la corriente en forma de cardumen. Se desconoce por qué lo hacen, pero la imagen quedará por siempre grabada en mi mente.


El Aeolus es un lugar confiable para bucear con tiburones toro; a menudo se
los puede ver nadando dentro del naufragio y la presencia de los buzos no
los perturba.
La agregación de tiburones toro en los naufragios muy probablemente se debe a la fuente de alimento confiable que estos proporcionan. Los naufragios también constituyen ayudas de navegación durante las migraciones de los tiburones. Dean Fessler, director educativo del Shark Research Institute, lo explicó de la siguiente manera: "los tiburones toro migran largas distancias a lo largo de la costa este y se dirigen al norte hasta Maine en el verano boreal y al sur hasta el centro de Florida en el invierno. Detectan los campos electromagnéticos que emiten los naufragios y los usan como waypoints (puntos de localización específicos) a lo largo de su ruta, como lo haríamos con un GPS".

Independientemente de las inclinaciones que los tiburones toro tengan por los naufragios, los buzos deportivos son felices de contar con su compañía. Estar rodeados de abundantes tiburones de dientes afilados mientras se explora un histórico naufragio hace que la experiencia de buceo sea aún más fascinante y educativa. Como agregó Fessler, "es una lección de historia y biología todo incluido en una única experiencia".

Los tiburones toro, también conocidos como tiburones tigre de arena o tiburones damisela, pueden encontrarse en todo el mundo, principalmente en aguas templadas y subtropicales, incluso las costas atlánticas de América del Norte y del Sur así como también en Sudáfrica, Australia y Japón. Los tiburones toro jóvenes miden alrededor de 1 metro (3 pies) al nacer; la longitud promedio para los machos adultos es de 2,5 metros (8 pies), mientras que las hembras alcanzan un máximo de aproximadamente 3 metros (10 pies) y 160 kg (350 libras).

Los tiburones toro tienden a aparearse a fines del invierno boreal y a principios de la primavera. El tiburón macho muerde a la hembra en la aleta pectoral para prenderse durante el proceso de apareamiento. En mayo de cada año, al comienzo de la temporada de buceo en Carolina del Norte, se puede ver a muchas hembras con heridas de osos pardos. Pero los tiburones tienen una cicatrización rápida. Para el mes de julio las heridas ya han sanado en su mayor parte y sólo pueden observarse unas pocas cicatrices leves.

Cada dos o tres años, después del período de gestación de 8 a 12 meses, las hembras normalmente dan a luz a una o dos crías, por lo general una de cada uno de sus dos úteros. Estos jóvenes tiburones pueden verse con frecuencia en los naufragios y son muy accesibles. Esta pequeña cantidad de nacimientos se debe al fascinante pero macabro fenómeno de canibalismo intrauterino, donde el feto más grande y fuerte consume a los más pequeños. Una hembra embarazada puede empezar con un máximo de 40 embriones pero sólo dar a luz a una o dos crías. Por consiguiente, los tiburones toro obtienen sus instintos de caza incluso antes del nacimiento. La desventaja de esto es que los tiburones toro tienen una de las tasas reproductivas más bajas de todas las especies de tiburones. Cuando las cifras disminuyen les toma más tiempo repuntar.

La sobrepesca de tiburones toro ha provocado una caída en picada de las cantidades en todo el mundo. En Australia en las décadas de 1970 y 1980, los buzos supuestamente utilizaban cabezales de potencia explosivos para matar tiburones por deporte. Debido a que es tan fácil acercarse a los tiburones toro, este estilo de pesca requería muy pocas habilidades y los resultados fueron devastadores. En los Estados Unidos de América, los pescadores deportivos, así como también los pescadores con palangres y cerqueros, a menudo capturaban tiburones toro involuntariamente. Los tiburones toro, considerados "morallas", que eran atrapados como capturas accesorias normalmente fallecían. Estas y otras prácticas de pesca no controladas y destructivas afectaron la cantidad de tiburones toro al punto que se convirtieron en una especie protegida en Australia, Sudáfrica y los Estados Unidos de América en 1997. En la actualidad son considerados vulnerables en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).


Los restos del buque petrolero Atlas, que se asemejan a un laberinto, son un telón de fondo perfecto para
fotografiar tiburones toro.

La respuesta a si la cantidad de tiburones toro está aumentando depende de a quién se le haga la pregunta. "No tengo evidencia científica, pero sí creo que es posible que las poblaciones de tiburones toro sigan una tendencia ascendente", manifestó Chris Paparo, director del Centro de Ciencias Marinas del campus de Southampton de la Universidad de Stony Brook. "En los últimos años, los pescadores en busca de lubinas rayadas o platijas europeas han capturado tiburones toro tanto adultos como jóvenes con una mayor frecuencia".

Los buzos deportivos que han buceado en los naufragios de Carolina del Norte por más de 25 años también han informado que han visto más tiburones toro ahora que en el pasado. "Es posible que las cifras de los tiburones se estén estabilizando, pero decir que están aumentando puede ser apresurado", replicó Fessler. "En la actualidad hay más ojos en el agua en busca de tiburones de lo que había hace 25 años; a su vez, se están divisando más tiburones".

En base a lo que he podido ver a lo largo de los últimos 15 años, creo que la cantidad de tiburones está aumentando lentamente. Me encuentro con tiburones en naufragios donde rara vez se los podía ver en el pasado y con mayor regularidad. Independientemente de si la cantidad está aumentando o no, los tiburones toro, al igual que todos los grandes depredadores marinos, deben recibir una protección continua. La salud del ecosistema del océano, del que dependemos para obtener recursos pesqueros, comienza en la parte superior de la cadena alimenticia. Si se tiene una gran cantidad de tiburones habrá abundante vida marina. No es casualidad que cuando vemos la mayor cantidad de tiburones en naufragios también vemos grandes grupos de otros peces tales como paguaras, meros, seriolas y platijas.

Cuando era capitán de un barco de buceo en Carolina del Norte, cada mañana antes de partir les preguntaba a los buzos a dónde querían ir. La mayoría decía sin vacilar: "¡queremos tiburones!". Y no era necesario insistir demasiado; unos minutos más tarde ya estaríamos en camino hacia la zona que tuviera mayor actividad de tiburones toro en ese momento. Los naufragios del Caribsea, Proteus, Atlas, Aeolus, USCGC Spar y el W.E. Hutton (también conocido como el Papoose) eran algunas de las famosas guaridas de tiburones toro que a menudo se encontraban al principio de la lista de prioridades. Siempre que la Madre Naturaleza cooperara lo suficiente como para permitirnos aventurarnos mar adentro, podíamos prácticamente garantizar un extraordinario buceo con tiburones.

Mientras los buzos caminaban por el muelle al final de un exitoso día de encuentros con tiburones, me daba cuenta de que pronto volvería a ver a muchos de ellos. Era evidente que estos buzos habían sido atacados, y no por un tiburón sino que los había picado un bichito: el buceo con tiburones toro es sumamente contagioso.
Watch the Video
Vea un avance del documental de Mike Gerken, Sand Tiger Sharks: Wreck Denizens of North Carolina (Tiburones toro: habitantes de naufragios de Carolina del Norte).



© Alert Diver — 1er Trimestre 2016