Buceo con implantes dentales

Investigadores y personal médico de DAN® responden a sus preguntas sobre medicina de buceo.




La próxima semana visitaré a un cirujano dental para colocarme implantes dentales; ¿podré volver a bucear alguna vez?

Un implante dental es un poste o armazón de titanio que se coloca quirúrgicamente en el maxilar. Este implante reemplaza la raíz de un diente natural y proporciona una base para colocar un diente de reemplazo o un puente. El proceso de implantación dental consta de varios pasos y cada uno de ellos tiene sus propias restricciones respecto al buceo. Los pasos pueden completarse simultáneamente y colocar un implante en un mismo día o bien el proceso puede extenderse en el tiempo. Su dentista o cirujano dental es su mejor recurso, pero la siguiente información puede resultarle útil. En general, no se recomienda bucear hasta que el paciente haya sanado por completo, que el implante haya tenido un tiempo de integración adecuado y que se haya colocado la prótesis dental.

El primer paso es la extracción de la pieza dental dañada. Durante este procedimiento pueden suceder varias cosas. Puede colocarse una matriz ósea (injerto de hueso) en la cavidad para crear un espacio adecuado para el futuro implante. La colocación de material de injerto depende del lugar de la mandíbula y de la densidad y el grosor del hueso circundante. Como alternativa, se puede extraer el diente y permitir que la cavidad cicatrice naturalmente. O bien el implante puede colocarse al momento de la extracción.

La colocación del implante es el paso más crítico. El especialista en implantes hará un agujero preciso en el hueso y atornillará un poste de titanio roscado. Tras este procedimiento, deberá evitar el buceo por un período prolongado para permitir la integración entre el implante y el hueso.

La fusión del implante de titanio y el hueso circundante es crucial para que el procedimiento tenga éxito. Cualquier cosa que interfiera con esta oseointegración, lo que incluye micromovimientos del implante, infección, etc., puede causar el fracaso del implante. No existe ninguna investigación específica sobre los implantes dentales y el buceo, y las opiniones de los odontólogos acerca del tiempo que los buzos deben permanecer fuera del agua varían. Algunos sugieren un mínimo de tres meses, mientras que otros aconsejan un lapso de seis a 12 meses antes de volver a practicar buceo (u otras actividades que ejerzan presión sobre los dientes). El paciente debe seguir las recomendaciones de su dentista respecto al tiempo de cicatrización. Si bien que algunos odontólogos pueden no tener conocimientos sobre el buceo, sí deben tener una recomendación acerca del tiempo durante el que se debe evitar la presión dental.

Los últimos pasos son relativamente simples y no afectarán considerablemente el buceo. El implante de titanio insertado es coronado con un pequeño poste. El odontólogo accederá al poste y colocara la última pieza. Esto puede ser una corona, un punto de anclaje para un puente o una reconstrucción similar. Si la integración del implante ya se ha producido, por lo general se puede volver a bucear después de unas pocas semanas para permitir que las encías cicatricen.

Una vez que se haya colocado la pieza final o la corona, el implante podrá tratarse como cualquier otro diente. Procure cepillarse y usar hilo dental y estará bien. Considere hacer una prueba en una piscina para ver cómo las alas de mordida de la boquilla de su regulador se ajustan a la reconstrucción final.

— Frances Smith, MS, DMT, EMT-P





Uno de mis estudiantes tiene un neuroestimulador para el dolor de espalda. ¿Qué es exactamente un neuroestimulador y cuáles pueden ser sus efectos sobre el buceo?

Los neuroestimuladores son dispositivos implantados quirúrgicamente que guardan alguna similitud con los marcapasos cardíacos. Estos dispositivos, que se utilizan para el dolor crónico así como también para otras condiciones que van desde problemas gastrointestinales hasta la enfermedad de Parkinson, son implantados debajo de la piel y tienen cables que se extienden desde el dispositivo hasta las áreas que necesitan estimulación. Los neuroestimuladores utilizados para el dolor de espalda crónico a menudo se colocan en el abdomen o en la parte superior de los glúteos y los cables son colocados en el espacio epidural cerca de la médula espinal. Al igual que con otros dispositivos eléctricos implantados, hay algunas cuestiones que los buzos deben considerar en relación tanto con el dispositivo como con la condición médica subyacente.

Una consideración importante concerniente al dispositivo es la clasificación de presión. Estos dispositivos específicos a menudo son clasificados sólo para una presión ambiental de 2 atmósferas absolutas (10 metros [33 pies] de profundidad). Medtronic®, uno de los fabricantes, indica que superar esta presión podría provocar la degradación del sistema. Además, exceder la presión máxima recomendada podría provocar cambios en el funcionamiento del dispositivo o hacerlo fallar, lo que requeriría su extracción y la implantación quirúrgica de uno nuevo. Las personas que tienen neuroestimuladores pueden determinar la clasificación de presión de su sistema; para ello, deben consultar las secciones que hablan sobre la práctica de deportes y otras actividades en el prospecto que se les proporcione. También pueden obtener información por vía telefónica, para lo que deben llamar al número que figura en la tarjeta de identificación del dispositivo, o bien pueden visitar el sitio web del fabricante; es muy probable que tengan que proporcionar el número de serie del dispositivo.

Otra consideración que no debe pasarse por alto es el motivo subyacente del uso del dispositivo. La condición médica en sí debe ser evaluada con respecto a cualquier problema potencial con la práctica de buceo.

— Scott Smith, EMT-P





Tengo 48 años de edad y sufro de hipertensión moderada. Se me diagnosticó estenosis pulmonar, que fue corregida quirúrgicamente. Sin embargo, la válvula pulmonar permite el escape de una cierta cantidad de sangre, lo que provoca reflujo. ¿Es esto un impedimento para la práctica de buceo? ¿Cuáles son los riesgos a corto y largo plazo relacionados con bucear con este problema médico?

Ya sea que una condición médica inhabilite o no a una persona para el buceo depende de varios factores, lo que incluye la gravedad de la enfermedad y la presencia de condiciones médicas relacionadas. El buzo debe someterse a una exhaustiva evaluación realizada por un médico, y la aptitud física para el buceo debe considerarse en cada caso en particular. El propósito de los comentarios generales que aquí se incluyen es proporcionar antecedentes sobre la insuficiencia de la válvula pulmonar y algunos problemas cardíacos relacionados que afectan las decisiones con relación a la aptitud física para el buceo.

La sangre desoxigenada que regresa del cuerpo ingresa al corazón antes de dirigirse a los pulmones para su reoxigenación. La insuficiencia de la válvula pulmonar puede provocar el flujo retrógrado de la sangre (regurgitación) hacia el ventrículo derecho del corazón. Una insuficiencia pulmonar mínima o leve es algo común en muchas personas con un corazón que de otro modo se encuentra saludable y rara vez requiere intervención médica. Si bien la insuficiencia pulmonar leve puede no manifestarse con síntomas, las personas con una condición más grave pueden experimentar fatiga, falta de aire (especialmente durante un esfuerzo físico), intolerancia al ejercicio, desmayos, palpitaciones o dolor en el pecho. El reflujo puede ser el resultado de una serie de condiciones médicas, lo que incluye malformación congénita, hipertensión pulmonar y estenosis pulmonar.

La estenosis pulmonar, un estrechamiento entre el ventrículo derecho y la arteria pulmonar, puede provocar una obstrucción en el flujo de sangre con poco oxígeno desde el corazón hacia los pulmones. Incluso después de ser corregida, la insuficiencia pulmonar aún puede estar presente. Ya sea que la regurgitación inhabilite o no a una persona para el buceo depende de la gravedad de la regurgitación, la existencia de una enfermedad del miocardio subyacente y en especial la salud y el funcionamiento del ventrículo derecho.

Factores como la edad y la hipertensión crónica pueden dar lugar al engrosamiento de las paredes ventriculares (hipertrofia) y la pérdida de la elasticidad cardíaca que reduce la capacidad del corazón para adaptarse a la tensión fisiológica. Algunos factores, lo que incluye inmersión, ejercicio y agua fría, desplazan el fluido de la periferia del cuerpo hacia el centro y aumentan la carga de trabajo cardíaco. Si el músculo del ventrículo derecho se ve comprometido de alguna manera, es posible que el corazón no pueda manejar estos cambios en los fluidos relacionados con el buceo.

Si la fuga es lo suficientemente leve como para que los síntomas no sean aparentes y el ventrículo derecho tiene un tamaño y un funcionamiento normales, es probable que se pueda bucear de manera segura. La insuficiencia valvular puede provocar un aumento de la presión en el ventrículo derecho y producir una hipertrofia (independientemente de las elevaciones sistémicas en la presión sanguínea). Cómo el músculo cardíaco responde a esta sobrecarga depende de la gravedad de la condición y durante cuánto tiempo ha estado presente. La sobrecarga crónica puede dar lugar a una hipertrofia, lo que reduce la eficacia cardíaca y requiere un aumento del flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco. Durante estados de estrés fisiológico como la inmersión, el ejercicio y las temperaturas extremas, el corazón puede no satisfacer las demandas del músculo cardíaco. La enfermedad hipertrófica también aumenta el riesgo de latidos cardíacos irregulares (arritmia), lo que puede dar lugar a una falla cardíaca o ritmos cardíacos inestables. Los ventrículos hipertróficos también tienen una menor capacidad para ajustarse a cambios considerables en los fluidos.

La reparación de una válvula puede requerir una terapia anticoagulante de por vida, aunque esto es más común con las válvulas aórticas y mitrales. Si bien el uso de anticoagulantes de manera exclusiva no es necesariamente un impedimento absoluto para la práctica de buceo deportivo, debe tenerse en cuenta en una decisión general acerca de la aptitud física de una persona para el buceo.

Es importante solicitar una evaluación médica antes de bucear y sería prudente consultar a un cardiólogo, que puede indicar una prueba de esfuerzo cardiovascular u otro examen para determinar la función cardíaca y su capacidad para desempeñarse en los niveles más altos de actividad que se necesitan para el buceo. Si tiene más preguntas, comuníquese con la línea de información médica de DAN: +1-919-684-2948.

— Payal Razdan, MPH, EMT, y Nicholas Bird, M.D., MMM


© Alert Diver — 4to Trimestre 2016