Biogeografía marina




En regiones donde las temperaturas se mantienen cálidas y los nutrientes son cuantiosos durante todo el año, las especies pueden convertirse en especialistas, lo que da lugar a una abundancia de simbiosis.


En los arrecifes del Indo-Pacífico Occidental (IPO) viven más organismos marinos que en cualquier otra parte de la Tierra. La región del IPO abarca una parte considerable de la superficie del planeta, que fluctúa entre las costas de África oriental a lo largo del océano Índico, el mar de Andamán, el mar de Filipinas y gran parte del Pacífico tropical. Dentro de esta inmensa zona se encuentra un centro único denominado Triángulo Indo-Malayo, también conocido como Triángulo de Coral. El Triángulo de Coral, que abarca 5.179.976 km2 (2 millones de millas cuadradas) de océano, incluye los paraísos de buceo de las Filipinas, Indonesia, Malasia, Nueva Guinea y las Islas Salomón, y allí es donde la diversidad biológica submarina alcanza su máxima expresión.

Los buzos viajan por todo el mundo para sumergirse en lugares como las aguas cristalinas y coloridas del Caribe, los mares repletos de tiburones de Nueva Inglaterra, los sinuosos bosques de kelp del Pacífico oriental y los deslumbrantes arrecifes del Triángulo de Coral. Cada masa de agua, cada costa y cada isla, sin importar en qué parte del mundo se encuentre, tiene su propia comunidad de vida específica. Esta diversidad hace que los buzos se desplacen continuamente de un destino a otro. Pero, ¿cuál es el origen de las diferencias regionales en la biodiversidad marina? ¿Y por qué el Triángulo de Coral fomenta tanta vida submarina en comparación con cualquier otro lugar de la Tierra?
En algún sitio cálido
Durante milenios, aguas cálidas han bañado los prósperos arrecifes del Triángulo de Coral sin prácticamente ninguna variación de temperatura estacional. El calor y la cantidad justa de nutrientes permiten a los corales ganar con eficacia la batalla contra las algas por el espacio y la luz solar, y así poder brindar refugio a un sinnúmero de peces e invertebrados. La temperatura del mar es un motivo importante de la variación latitudinal en la diversidad de vida marina. Asimismo, existe una variación longitudinal; la vida marina generalmente está más concentrada en las áreas occidentales de los océanos Atlántico y Pacífico. En pocas palabras, esto está vinculado a la circulación de las corrientes oceánicas. Por lo general se producen afloramientos fríos y llenos de nutrientes en las áreas orientales de estos cuerpos de agua, mientras que en las áreas occidentales hay aguas bastante cristalinas y cálidas.

En mares templados, donde las algas superan a los corales, los organismos deben poder manejar las variaciones de temporada en la temperatura y las fuentes de alimento. Las especies polares y de zonas templadas tienden a ser generalistas ecológicos, mientras que las especies tropicales pueden convertirse en especialistas debido a las temperaturas constantes, la producción primaria y la abundante cantidad de alimento. La especialización en los trópicos da lugar a una profusión de simbiosis. Un buceo en cualquier arrecife saludable del IPO revelará docenas de asociaciones de comensales: peces payaso viviendo con anémonas huésped, camarones y gobios, langostas Lauriea siagiani que dependen de crinoideos para alimentarse y refugiarse, lábridos limpiadores que les quitan los parásitos a los peces, rémoras paseando sobre tiburones, y la lista continúa.
Un paisaje marino en constante cambio
Otro factor subyacente de la alucinante diversidad de vida que se observa en el Triángulo de Coral se encuentra en el pasado, cuando los tiburones eran mucho más grandes y los humanos eran tan sólo una idea de lo que sería el futuro de nuestros ancestros primates. La tierra y el paisaje marino del Triángulo de Coral tenían un aspecto muy diferente hace 50 millones de años, cuando lo que hoy son islas del sur de las Filipinas, Indonesia, Malasia y Nueva Guinea se extendían más ampliamente a lo largo de cuatro placas tectónicas diferentes. Desde esa época, las placas del Pacífico, Indoaustraliana, Filipina y Euroasiática han sido empujadas hasta quedar juntas, formando así la intrincada conglomeración de miles de islas y arrecifes que conforman el Triángulo de Coral. Peces e invertebrados que evolucionaron en hábitats separados, originalmente lejos unos de otros, se han reunido en lo que se conoce como un sumidero biogeográfico. La gran cantidad y la diversidad de hábitats marinos y condiciones ambientales dan lugar a un área que atrae especies.

El Triángulo de Coral puede verse no sólo como un lugar donde se han reunido distintas especies sino también como una fuente de biodiversidad marina. Algunos biólogos marinos señalan evidencia que indica que el Triángulo de Coral está donde muchas especies de arrecife se originaron antes de multiplicarse en todos los mares del planeta.

Los conceptos del área Indo-Malaya como una cuna de diversificación o un museo para especies que se originaron en otra parte no son propuestas que se excluyan mutuamente", manifestó Gustav Paulay, Ph.D., del Museo de Historia Natural de la Florida, "ni tampoco son las únicas".

Mientras que las placas tectónicas de la Tierra han estado en constante movimiento, los niveles del mar han subido y bajado durante períodos de enfriamiento y calentamiento, formando y arrasando barreras y provocando la distribución de peces e invertebrados por todos los océanos. Cuando los niveles del mar disminuyen, estas barreras intermitentes, como los puentes terrestres entre las islas, a la larga dan lugar a nuevas especies que evolucionan a través de los que se conoce como especiación alopátrica. Este es el medio de creación de especies más común; tiene lugar cuando una población que está separada geográficamente y aislada genéticamente de sus ancestros eventualmente se adapta a su entorno ligeramente diferente debido a mutaciones genéticas favorables y aleatorias que surgen en el transcurso de la reproducción sexual. Este proceso explica cómo un pez o invertebrado puede evolucionar hasta dar lugar a dos o más especies con el tiempo. A medida que los niveles del mar se elevan y las barreras terrestres se cubren nuevamente con agua, los hábitats marinos en expansión permiten que las poblaciones que ahora son diferentes genéticamente vuelvan a mezclarse. De este modo, los fenómenos climáticos en combinación con los movimientos tectónicos han hecho que especies que estaban previamente aisladas evolucionen, se congreguen y se dispersen desde el Triángulo de Coral.
Hábitats y nichos
La geografía, el clima, las placas tectónicas, las edades de hielo recurrentes y la circulación de las corrientes oceánicas desempeñan un papel importante en la congregación y la distribución de especies desde determinadas regiones, pero otro factor fundamental en la determinación de la biomasa y la biodiversidad de un lugar es la cantidad de hábitats y nichos disponibles. Cuanto mayor sea la cantidad de hábitats y nichos, mayor será el número de especies que tendrá un área. Por ejemplo, las aguas costeras frías de Cabo Cod, Massachusetts, ofrecen muy pocas diferencias de hábitats, mientras que el paisaje marino entre las islas de Indonesia ofrece una gran cantidad. Los extensos bosques de mangles, que son inundados por las mareas diarias, sustentan a peces jóvenes. Las praderas de pastos marinos también actúan como criaderos de una enorme cantidad de habitantes del arrecife. Las lagunas cercanas ofrecen parches arrecifales protegidos como hábitats para grandes peces de arrecife. La estructura de panal tridimensional de las barreras arrecifales proporciona aún más nichos.
Variedad, novedad y aventura
La biogeografía marina (la gran variedad y la distribución de la vida submarina) es un ingrediente fundamental para hacer del buceo deportivo la increíble aventura que es hoy. Cada vez que buzos se aventuran bajo la superficie, sin importar en qué parte del mundo estén, tienen la oportunidad de observar a una criatura, un comportamiento o una relación que nunca han visto, y quizás alguno que nunca nadie ha visto. Actualmente se estima que existen alrededor de 8,7 millones de especies en la Tierra. Aproximadamente entre 35.000 y 60.000 habitantes del arrecife han sido descritos para la ciencia, lo que incluye muchos, pero sin duda no todos, peces e invertebrados de aguas superficiales. En la actualidad, alrededor del 76 por ciento de las especies de coral del mundo y el 37 por ciento de todos los peces de arrecife, unas 3.000 especies en total, se desarrollan dentro del Triángulo de Coral. Más allá de simplemente mantener a los buzos fascinados, esta biodiversidad es una pieza esencial de los ecosistemas interconectados del planeta Tierra. Cada especie e individuo desempeña un papel, y los humanos no pueden separarse de esta interrelación.

"Nuestros conocimientos del origen de la diversidad y los patrones de distribución en el Indo-Pacífico Occidental aún son básicos, afirmó Paulay. Hasta el momento ha sido imposible desentrañar los misterios y explicar todos los motivos subyacentes de la vida de los arrecifes de coral. Además de una pequeña cantidad de peces e invertebrados que se han estudiado a fondo, la mayoría de los habitantes del arrecife no se comprenden bien debido a las dificultades que supone estudiarlos. Es evidente que una sola explicación para la distribución de plantas y animales no será suficiente; se está trabajando en una variedad de procesos complicados y esto da lugar a un sinfín de situaciones de buceo únicas en todo el mundo.

Uno de los aspectos más cautivadores de este planeta es que la vida, que está en constante evolución, está distribuida de manera desigual. La variabilidad apreciable de especies que viven en cada destino de buceo es lo que impulsa el buceo deportivo en todo el mundo. Es una parte importante de lo que hace que los buzos soporten largos viajes por todo el mundo: el deseo de estar en medio de vida próspera y en constante evolución, y descubrir un poco más de todo aquello que es desconocido, sin importar cuán lejos debamos llegar.

© Alert Diver — 4to Trimestre 2016