Beber y Bucear: ¿es seguro?

Médicos de DAN responden a sus preguntas acerca de medicina del buceo



En mis vacaciones de buceo, con frecuencia tomamos unas cervezas o cócteles después de bucear. Algunos compañeros sugieren bebidas alcohólicas incluso entre los buceos — ¿es una mala idea?

En pocas palabras, el alcohol y el buceo no son compatibles. El alcohol causa depresión en el sistema nervioso central, causando el deterioro en la capacidad de discernimiento y reduce el tiempo de reacción y coordinación. A menudo el individuo ni siquiera es consciente del grado de deterioro.

En la exanimación de más de 15 estudios sobre los efectos del alcohol sobre el rendimiento se comprobó que el alcohol estuvo relacionado en aproximadamente el 50 por ciento de todos los accidentes en las personas en edad legal para beber. En el libro Diving and Subaquatic Medicine (Buceo y Medicina Subacuática, de Edmond Cc, et al. 2002) los autores señalan que el alcohol se asocia hasta un máximo del 80 por ciento de todos los ahogamientos en adultos masculinos.

Lleva un tiempo para que el alcohol se metabolice y desaparezcan sus efectos. M. W. Perrine y sus colegas estudiaron un grupo de buceadores experimentados y el impacto del consumo de alcohol en su desempeño. Su investigación comprobó que la capacidad de llevar a cabo habilidades en una inmersión estuvo significativamente comprometida con una concentración de alcohol en sangre (alcoholemia, o BAC) del 0.04 por ciento, lo que puede ser alcanzado por un hombre de unos 80 kilos (aprox 180 lb), que consume una lata de cerveza (340 ml) en una hora con el estómago vacío. El estudio también afirmó que, incluso, un nivel bajo de alcohol en sangre puede reducir la comprensión de la situación y las inhibiciones protectoras.

Un consumo reciente de alcohol (junto con el mareo, diarrea del viajero, excesiva sudoración, diuréticos y el aire del avión) es una causa potencial de deshidratación en los buceadores. La deshidratación, particularmente cuando es severa, es un factor potencial de riesgo en la enfermedad descompresiva (EDC). El bucear también puede contribuir a la pérdida de fluidos a través de la respiración de aire seco y la diuresis causada por la inmersión y el frío. Algunos de los síntomas de la deshidratación, tales como la fatiga o la somnolencia, pueden imitar a la enfermedad descompresiva (EDC), dando lugar a una posible confusión en el diagnóstico diferencial.

La ingestión de alcohol también puede aumentar los efectos de la narcosis de nitrógeno. Debido a la disminución de las habilidades para resolver problemas, elevados niveles de alcohol en sangre (BAC) junto con una potencial deshidratación y sumado a los conocidos efectos narcóticos del nitrógeno, la sumatoria de todos estos efectos pueden dar como resultado accidentes que de otro modo podrían ser perfectamente evitables.

Muchos buceadores disfrutarían de una cerveza fría, pero bucear y beber pueden tornan una actividad segura en una pesadilla para el buceador y para todos aquellos que están afectados en el rescate o la fatalidad. Piense dos veces antes de combinar alcohol y buceo.



He recibido asesoramiento de muchas personas acerca del tipo de gotas que debo colocarme en mis oídos después de bucear. ¿Cuál es la recomendación de DAN?

En la gran mayoría de los casos, las aplicación sistemática de gotas óticas posterior a la práctica del buceo no son necesarias.

El propósito de la mayoría de las gotas óticas es la de prevenir infecciones en el canal auditivo externo (CAE), lo que se conoce como otitis externa (OE) u otitis del nadador. Las infecciones en el CAE están asociadas a humedad persistente en el mismo y/o a un trauma local en la piel que recubre al mismo. Esto último a veces es una complicación frecuente resultado de introducir hisopos de algodón u otros objetos dentro del oído. Esta práctica no recomendable a menudo lastima la delgada y delicada piel que recubre el CAE. Como a los médicos les gusta decir: "no coloque en su oído nada de menor tamaño que su codo"). Estos factores, la humedad persistente y las erosiones en la delicada piel del CAE pueden crear las condiciones propicias para el crecimiento excesivo de bacterias y el desarrollo de una infección.

La dificultad para compensar los oídos, la presencia de sonidos crepitantes o chasquidos como de burbujas y la sensación de oído lleno o con líquido probablemente indique barotrauma leve o moderado a nivel del oído medio. El barotrauma de oído medio no se trata ni se beneficia mediante la colocación de gotas óticas en el CAE, ya que la lesión a tratar se encuentra del otro lado del tímpano. Una membrana timpánica intacta es una barrera anatómica natural que impide la entrada de líquidos al oído medio. Un tímpano perforado podría permitir la entrada de gotas en el oído medio, pero esto no ayuda y de hecho se encuentra contraindicado.

Para aquellos afectados por una otitis externa (OE) u otitis del nadador, enjuagar los oídos delicadamente con agua dulce luego de cada inmersión, puede ayudar. Secar con un secador de cabello (teniendo cuidado que el aire no esté demasiado caliente) también podría ser de utilidad. Si estos métodos no son eficaces, el siguiente paso sería utilizar gotas óticas disponibles comercialmente para limitar la humedad persistente. Los componentes comunes en estas fórmulas pueden incluir soluciones de ácido acético (ingrediente activo del vinagre), ácido bórico, acetato de aluminio, acetato de sodio, alcohol isopropílico y/o glicerina. Los ácidos suaves alteran el pH del CAE, lo que retarda el crecimiento bacteriano, el acetato de aluminio y el acetato de sodio son astringentes, lo que contrae los tejidos. El alcohol isopropílico ayuda a secar los tejidos, y la glicerina puede ayudar a lubricar la piel y prevenir un resecamiento excesivo.

Cualquier buceador que experimente algún síntoma en los oídos luego de una inmersión — especialmente dolor, pérdida de audición, zumbido o ruidos en los oídos, debe dejar de bucear y debe ser evaluado por un especialista. Un tratamiento puntual puede prevenir más irritación o infección y puede ayudarlo a retomar la actividad del buceo más rápidamente. Aprenda más acerca sus oídos y cómo cuidar de ellos en el seminario de DAN "Oídos y Buceo" disponible en www.DAN.org.



El otoño pasado me sometí a una ablación de las venas pulmonares por una fibrilación auricular. Cinco meses después mi cardiólogo ordenó un ecocardiograma con estudio de burbujas para confirmar que la perforación en el tabique interauricular hubiera cerrado. Desafortunadamente, el orificio persistió. El cardiólogo admitió no saber mucho de medicina de buceo, pero me recomendó no bucear hasta que pueda confirmarse el cierre del orificio o hasta que el mismo sea reparado quirúrgicamente. ¿Qué pueden decirme acerca de mi aptitud para bucear?

La fibrilación auricular (FA) es uno de los trastornos del ritmo cardíaco más comunes de la clínica cardiológica. Básicamente, las aurículas (las dos cámaras superiores del corazón) vibran en lugar de contraerse y latir en una forma organizada. Esto conlleva a un ritmo cardíaco rápido e irregular que puede ser un poco incómodo (aunque no todas las personas presentan síntomas) y puede colocar a los pacientes en un incremento significativo del riesgo de padecer un accidente cerebrovascular. Los factores de riesgos para el desarrollo de una fibrilación auricular son la hipertensión arterial, la enfermedad coronaria (angina de pecho) subyacente, la edad avanzada y aquellas enfermedades que afecten las válvulas cardíacas.

En el pasado, la intención de la terapia fue disminuir la tasa de fibrilación (mediante el uso de medicación o catéter de ablación con radiofrecuencia) o el control de ritmo por medio de medicación. La tasa de éxito para mantener el ritmo normal durante el año siguiente fue generalmente menor del 50 al 70 por ciento.

La fibrilación auricular ahora puede ser tratada en pacientes específicos basada en un catéter aislado de las venas pulmonares en la aurícula izquierda. Este procedimiento tiene éxito a largo plazo en una tasa de alrededor del 80 por ciento, pero requiere que el cardiólogo realice una punción en el tabique interauricular para llegar de la aurícula derecha a la aurícula izquierda. El o los orificios usualmente cierran espontáneamente con el tiempo, pero esto no siempre sucede. Hasta que estas pequeñas perforaciones cierren, los pacientes quedan con un defecto del tabique auricular similar a un "orificio de corazón" congénito (comúnmente conocido como Forámen Oval). Esto significa que las burbujas venosas posteriores a un buceo podrían desviarse de su paso por los pulmones (que actúan como filtros para las burbujas) y entrar directamente en la circulación arterial. Esta situaciónpodría poner a un buceador ante un riesgo mayor de desarrollar una enfermedad disbárica (ED). La información disponible en la actualidad es limitada, pero el incremento en el riesgo podría ser alrededor de cinco veces más alto que el de la población general y estaría directamente relacionado con el tamaño del o de los orificios. Aunque esto puede sonar como un incremento del riesgo de padecer una enfermedad disbárica (ED) bastante dramático, recordemos que el riesgo de padecer una ED en buceo recreativo es de alrededor de 2 por cada 10,000 buceos. Por lo tanto, el aumento del riesgo de cinco veces más, tan sólo hace que el riesgo total sea de 1 de cada 1,000 buceos; de lo que se desprende que el riesgo absoluto sigue siendo todavía muy bajo.

El principal motivo de preocupación con respecto al riesgo de padecer una enfermedad disbárica (ED) no es la presencia del orificio en sí, sino la carga de burbujas de gas inerte. Por lo tanto, es prudente minimizar la exposición (el buceo) buceando de manera conservadora. Si usted fuese mi paciente, yo no necesariamente le recomendaría que deje de bucear, pero le recomendaría que practique el buceo recreativo usando la mezcla de Nitrox más rica permitida para la profundidad deseada, siempre realizando unas prolongadas paradas de seguridad, utilizando la misma mezcla o una mezcla mayor si su nivel de certificación lo permitiese. Definitivamente no recomendaría someterse a una oclusión quirúrgica del orificio antes de volver a bucear, el riesgo de complicaciones significativas de este procedimiento es alrededor del 1 por ciento, lo cual es mucho más alto que el riesgo de desarrollar una ED, el cual dejándo el orificio tal como está sería del 0.1 por ciento.

Si bien es razonable esperar y ver si el orificio ha cerrado espontáneamente antes de volver a bucear, es también razonable volver a bucear (con advertencias relacionadas) a pesar del defecto, sabiendo que hay un incremento, aunque pequeño, de riesgo indiscutible de desarrollar una enfermedad disbárica (ED).

— Douglas Ebersole, M.D.



Buceo mucho y muy frecuentemente. Pero como resultado de manipular tanques, líneas, escaleras y otros equipos de buceo, usualmente tengo uno o dos cortes en alguna parte del cuerpo — especialmente en las manos. ¿Debería preocuparme por algún tipo de infección relacionada específicamente al buceo?

La piel es el principal órgano del cuerpo que actúa como barrera contra las infecciones. Las laceraciones en la piel, por lo tanto, permiten que las bacterias normalmente presentes en la piel, así como la abundante de vida microscópica de agua de mar, contamine tejidos subdérmicos (debajo de la piel) que al ser expuestos por los cortes se hacen más vulnerables.

El entorno subacuático puede comprometer la integridad de la piel. Inmersiones prolongadas y elevada humedad puede alterar el pH de la piel y ablandar la capa externa de la epidermis causando descamación (exfoliación), aumentando la reducción de las defensas y dando lugar a una infección debido a un crecimiento excesivo de bacterias u otros microorganismos en una herida. Para cortes y raspaduras que pueden ocurrir en o alrededor del agua (incluidos lagos, ríos y océanos) se recomienda lavar bien la herida con agua y jabón, luego colocar una venda protectora. Aquellos que padezcan de heridas abiertas deberán permanecer fuera del agua hasta que la lesión se haya curado por completo. Para minimizar los riesgos de infección por algún agente patógeno mantenga sus inmunizaciones al día, especialmente contra el temido tétanos.


© Alert Diver — 3er Trimestre 2012