Banco de tiburones

Un equipo de expertos en tiburones ofrece una experiencia de primera mano en el salón de clases.


Derek Burkholder, Ph.D., Jillian Morris y Jeffrey Carrier, Ph.D., muestran a un grupo de estudiantes cómo es el marcaje de tiburones en un viaje con tiburones de Sharks4Kids y Seacamp.


La primera vez que Jillian Morris se encontró con un tiburón bajo el agua, algo la incomodó. Tenía 8 años de edad y estaba practicando snorkel cerca de Crystal River, Florida. No era que tenía miedo, sino que flotando y observando divisó a un pequeño tiburón nodriza infinitamente fascinante. El problema era que no se ajustaba a ninguno de los estereotipos que le habían enseñado sobre los tiburones.

"En mi experiencia, los tiburones nunca se han ajustado a nada de lo que las personas dicen sobre ellos: ‘son malos, son aterradores, son monstruos'," afirmó Morris.

Desde ese primer encuentro ha pasado miles de horas explorando y documentando el mundo de los tiburones como estudiante, investigadora, instructora de buceo y videógrafa. Y con el tiempo su presentimiento de la niñez de que los tiburones son difamados injustamente se convirtió en una convicción firme y un deseo de dejar las cosas en claro.
Desafiando las expectativas
Ese deseo se observa sobre todo en Sharks4Kids, la organización sin fines de lucro que Morris fundó en 2013 para educar a los jóvenes de todo el mundo sobre su pez favorito. La idea se le ocurrió en 2008 después de que advirtió un tema recurrente cuando compartía fotos y videos de sus aventuras bajo el agua y explicó: "obtienes reacciones como por ejemplo ‘¡oh, Dios mío, pensé que no se podía estar en el agua con tiburones!'".

Sin embargo, ahí estaba ella, en pantalla, rodeada de depredadores que se desplazaban silenciosamente (a veces 10 o más a la vez) completamente a gusto. El público estaba encantado. Cuando llevó su presentación a los salones de clases, los estudiantes la bombardearon con preguntas.

"Pensé ‘de acuerdo, aquí hay algo importante'", afirmó Morris. Se propuso crear lecciones centradas en acabar con los mitos sobre los tiburones, mediante el uso de sus experiencias personales, imágenes bajo el agua e información científica precisa sobre los tiburones. Su marido, el cineasta Duncan Brake, y su íntimo amigo, el científico experto en tiburones Derek Burkholder, Ph.D., se unieron al desafío y así nació Sharks4Kids.

"Los tres decíamos: ‘bien, realmente nos apasionan los tiburones, nos apasiona el océano y queremos asegurarnos de que seguiremos teniendo la posibilidad de ver tiburones'", comentó Morris. Enseñar a los niños a valorar y apreciar a los tiburones y el océano parecía ser la mejor manera de ayudar a garantizar un futuro para estas incomprendidas y sobreexplotadas criaturas.
En alguna parte del mar
A medida que el equipo avanzaba con el desarrollo de los planes de estudio K-6 para el sitio web de Sharks4Kids, se planteó un dilema: ¿cómo lograrían que Morris, que vive en la remota isla de Bimini en las Bahamas ("un lugar tiburonístico", como ella lo llama), pudiera estar al frente de salones de clases de todo el mundo?

La tecnología ofreció una respuesta. Skype, la popular aplicación de mensajería, comenzó solicitando participantes para su serie "Skype in the Classroom" (Skype en el salón de clases) y brindó un espacio virtual ideal para el estilo único de presentación de gran energía con elementos de conferencia y exposición de Sharks4Kids. También resultó provechoso que el equipo de Sharks4Kids ya estuviera familiarizado con la aplicación: "vivo en una isla diminuta", dijo Morris, "por lo que uso Skype para hablar con todo el mundo".

No esperaban la popularidad que las conferencias de Skype tendrían. Morris dijo que al poco tiempo estaba realizando entre 25 y 30 clases por semana. Sus cofundadores, Brake y Burkholder, también realizaron su cuota de llamadas de Skype.


Además de promover la protección marina, Sharks4Kids busca capacitar a los estudiantes para pensar de forma crítica acerca de cuál es su lugar en el mundo.


Dos de esas llamadas estuvieron dirigidas al curso de sexto grado de Kyle Snoddon de la Escuela Pública Bright's Grove en Bright's Grove, Ontario. Snoddon dijo que encontró Sharks4Kids en el sitio web Skype in the Classroom y lo eligió por el contenido. Dijo que muchos de sus estudiantes les tenían miedo a los tiburones antes de la charla, pero luego "se fueron con un deseo de difundir el mensaje de que los tiburones en realidad son animales encantadores, necesarios e incomprendidos". "Realmente lo han asumido como una cruzada", afirmó.

El entusiasmo de los estudiantes se debe en parte a la información que Morris comparte en sus charlas, como por ejemplo la estadística que muestra que 100 millones de tiburones son asesinados por humanos cada año, pero también se debe a su actitud. "Jillian es muy apasionada y cálida y tiene el respaldo de su amplia experiencia", manifestó Snoddon. "Los niños se sienten realmente atraídos por eso". De hecho, se sintieron tan atraídos que su clase ayudó a organizar una segunda sesión de Skype para varios grados en el gimnasio de la escuela. Esa sesión reunió a casi 200 estudiantes y maestros.

"Cuando Jillian habla realmente sientes que te está hablando a ti personalmente", afirmó la alumna de sexto grado Kennedy Lucas, de 11 años. "Ella te hace sentir que tienes potencial, que puedes hacer lo que quieras".
Un gran crecimiento
La rapidez con la que creció Sharks4Kids realmente fue evidente cuando el trío comenzó a calcular sus números al final de 2015. "Nos tomó por sorpresa", aseguró Burkholder. "Sabíamos que habíamos hecho bastante, pero recién cuando nos sentamos y contamos todo nos dimos cuenta de que habíamos hecho mucho más de lo que podíamos esperar. Y ha seguido creciendo a partir de entonces".

Desde 2014, Sharks4Kids ha realizado más de 700 llamadas de Skype, lo que ha permitido establecer un vínculo con 30.000 estudiantes en 47 estados de los Estados Unidos y 38 países, entre los que se encuentran Kenia, Malasia, China, Corea del Sur y Sudáfrica. Alrededor de dos docenas de Google Hangouts llegaron a otros 4.700 niños. Sus visitas a salones de clases en persona les han permitido tener acceso a 16.300 niños de los Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y el Caribe, y la organización ha llevado a más de 300 estudiantes a hacer snorkel con tiburones o en viajes de marcaje de tiburones.

Burkholder dijo que los próximos pasos para el grupo sin fines de lucro compuesto exclusivamente por voluntarios incluyen obtener más fondos e incorporar más personal de tiempo completo; básicamente, desean tratar a Sharks4Kids más como un negocio en lugar del "proyecto movido por la pasión" que comenzó hace varios años.

Sharks4Kids ha llegado a 16.300 niños a través de visitas a salones de clases en los Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y el Caribe, y a decenas de miles de manera remota.


Un conocimiento más profundo
A simple vista, en Sharks4Kids lo más importante son los tiburones. Pero hay un trasfondo de empoderamiento que está presente en el enfoque de la organización: sin duda el empoderamiento de estudiantes para convertirse en guardianes del océano, pero también para desafiar los estereotipos (como el tiburón devorador de hombres) y pensar de forma crítica sobre su lugar en el mundo. "En el fondo está ayudando a los niños a comprender que incluso si nunca ven el océano, aun así tienen una conexión con él", manifestó Morris.

Y cuando esa conexión se produce, incluso si sólo es un estudiante de cada cien, ella afirmó que hace que todo el trabajo duro y la frustración de pelear por la conservación de los tiburones valgan la pena: "aún existe mucho temor a los tiburones, pero al establecer una conexión con estos niños piensas ‘de acuerdo, tal vez podamos lograrlo'. Eso nos da esperanza para seguir adelante".

© Alert Diver — 2do Trimestre 2017