Atunes


Un atún de aleta amarilla se desplaza por un bosque de kelp en busca de peces cebo. Los buzos pueden encontrar atunes en aguas abiertas y profundas, en especial cerca de montes submarinos y pináculos.


Quizás durante un buceo haya visto atunes: criaturas corpulentas y en forma de bala que se desplazan de prisa a una distancia difusa. Quizás incluso se acercaron, pero no lo suficiente como para obtener una buena imagen o un video. Es posible que los haya visto en Tubbataha en las Filipinas, en el archipiélago de Revillagigedo cerca de Baja California o cerca de alguna otra isla, un pináculo o un monte submarino mar adentro al límite de las aguas profundas. Con suerte, tal vez haya podido ver al gigante de la familia, el atún de aleta azul del Atlántico, durante un buceo con tiburones azules o peregrinos en las frías aguas verdes de Maine o Escocia.

Cuando un individuo se encuentra con un atún bajo el agua, está contemplando a uno de los lobos del mar, un depredador del mar abierto que, dada su fisiología, nunca puede dejar de nadar. El efímero atún desaparece con la misma rapidez con la que aparece y ver uno en estado salvaje realmente puede tener un impacto en usted.


Los atunes son cazadores de sangre caliente en el mar abierto que deben
permanecer en movimiento durante toda su vida.
La familia Scombridae incluye la caballa, el bonito y las 14 especies de verdaderos atunes, lo que incluye los atunes blanco, de aleta azul, patudo, de aleta amarilla y listado. Los atunes varían de tamaño desde los pequeños atunes listado y bonito hasta el enorme atún aleta azul del Atlántico de 363 a 680 kg (800 a 1.500 libras). Los pescadores llaman a los atunes más pequeños "balones de fútbol americano" debido a la forma alargada de su cuerpo. Están diseñados para la velocidad: compactos y musculosos con colas semilunares (en forma de media luna). Uno de los principales depredadores de los atunes, el tiburón mako (que a veces recibe el nombre de tiburón de aleta corta), tiene una estructura similar, de otro modo tendría grandes dificultades para capturar atunes.

Mientras que la mayoría de los peces pueden permanecer inmóviles y respirar abriendo y cerrando la boca para hacer pasar agua a través de sus branquias, los atunes no tienen la capacidad de hacerlo. Los atunes más grandes son animales de sangre caliente y tienen "súper branquias", que pueden ser 10 veces más grandes que las branquias de los peces de sangre fría. Esta adaptación requiere un pasaje constante de un volumen muy grande de agua a través de las branquias. La sangre caliente proviene de los intercambios de calor vasculares que mantienen una temperatura en algunas regiones del cuerpo que es más alta que el agua a temperatura ambiente. Esta característica fisiológica otorga a los atunes una ventaja de velocidad sobre sus presas y calienta el agua fría que pasa a través de sus branquias durante el desplazamiento. Los atunes también pueden utilizar actividad vascular para disipar el calor al agua circundante y así evitar el sobrecalentamiento durante la actividad de alimentación.


Buzos filman atunes de aleta azul en un corral de engorde en el Mediterráneo.
Mi historia personal con los atunes comenzó cuando empecé a tomar fotografías submarinas hace unos 35 años. En ese entonces había pocas imágenes de atunes en estado salvaje. Un día a principios de la década de 1980 después de estar buceando a la deriva en un bosque de kelp cerca de la costa de California, vi un banco de atunes de aleta azul del Pacífico de 27 kg (60 libras) emerger de las profundidades para alimentarse de un cardumen de peces cebo que estaban nadando debajo de mí. La velocidad y ferocidad del ataque me impresionó y comencé a soñar con capturar la imagen de atunes. Si bien había fotografiado algunos atunes en anzuelos para revistas de pesca, obtener fotos en estado salvaje parecía una posibilidad muy remota.

Al principio las mejores oportunidades para tomar fotografías que tuve fueron en corrales de engorde de atunes de aleta azul del Pacífico destinados al mercado de sushi japonés. Me metí en las redes al principio de la era de cría en jaulas y por primera vez pude realmente acercarme a los peces. En 2007 estaba trabajando en la película de Disney Oceans y pude hacer una sesión fotográfica con atunes de aleta azul del Atlántico en el Mediterráneo. Por primera vez pude contemplar cómo se ve un atún de 453 kg (1.000 libras) bajo el agua. Nada puede prepararte para la experiencia de nadar entre estos enormes gigantes. El inmenso atún de aleta azul parecía un autobús Volkswagen nadando junto a mí.

Los atunes de aleta amarilla, blanco y listado durante mucho tiempo han sido destinados a la industria del atún enlatado, pero en los últimos años el atún de aleta azul se ha convertido en una verdadera "gallina de los huevos de oro". Existen tres especies de atún de aleta azul: el atún de aleta azul del sur (Thunnus maccoyii) del hemisferio sur, el atún de aleta azul del Atlántico (Thunnus thynnus) y el atún de aleta azul del Pacífico (Thunnus orientalis). Las tres especies son capturadas en estado salvaje y los especímenes son criados en corrales de engorde para ser recolectados más adelante.


Los atunes, los lobos del mar, se desplazan en bancos y atacan a los peces cebo con velocidad y una brutal eficacia.


Japón consume aproximadamente el 80 por ciento del atún de aleta azul distribuido comercialmente, y los precios han sufrido grandes aumentos en la última década. En 2013 se vendió un solo atún de aleta azul de 222 kg (489 libras) por 1,76 millones de dólares estadounidenses. Estos atunes de aleta azul son los mismos peces que eran llamados popularmente "chicharros" y era utilizados para alimento para gatos y fertilizante en las décadas de 1950 y 1960. Debido al aumento de precios, la presión pesquera se ha incrementado de manera exponencial, especialmente sobre el atún de aleta azul del Atlántico en sus áreas de desove en el Mediterráneo.

El impacto ambiental de esta demanda ha sido tan importante que en la actualidad el atún de aleta azul del Atlántico está incluido como una especie en peligro de extinción en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Una investigación reciente demuestra que las poblaciones de atún de aleta azul del Pacífico se encuentran en el 2,6 por ciento de los niveles de biomasa pescada con anterioridad. Estos mismos estudios advierten que las tasas de extracción existentes del atún de aleta azul del Pacífico no son sustentables. La conservación del atún de aleta azul es objeto de una gran controversia entre los intereses comerciales y la comunidad científica.

En 2016 yo era parte de un equipo de Silverback Films que documentaba atunes de aleta azul del Pacífico cerca del sur de la costa de California. Pasamos 20 días en busca de atunes mediante el uso de aviones de avistamiento, la mejor inteligencia disponible de la industria de la pesca deportiva y, quizás el factor más importante, las señales que el océano nos proporcionaba. Estas señales incluían sutiles olas en la superficie creadas por peces que viajaban, aves indicadoras y peces que se alimentaban en la superficie. En un buen día, una superficie aparentemente cristalina interminable de repente explotaba con atunes que se alimentaban, en cuyo momento nos poníamos en acción con la tecnología de filmación más avanzada del mundo y capturábamos la actividad desde la superficie hasta las profundidades.


Las aves marinas que se alimentan de peces cebo en la superficie de manera
oportunista son uno de los mejores indicadores de depredación de atunes
en estado salvaje.
El único momento en que los buzos pueden observar de cerca a los atunes en estado salvaje es cuando se están alimentando, aunque "explotando" puede ser un término más descriptivo. El agua espumosa, las escamas, la sangre y el caos que producen los atunes al alimentarse realmente es uno de los grandes acontecimientos de la naturaleza. A veces, si el viento es ideal, tal vez incluso pueda oler el frenesí antes de verlo. Unirse a esta actividad conlleva algunos riesgos. El cineasta David Reichert estaba filmando una bola de peces con grandes atunes de aleta amarilla que chocaban contra ella, cuando dos partes de la bola del tamaño de un balón de playa se separaron y se escondieron junto a él y su equipo. Rápidamente atunes de aleta amarilla de 45 kg (100 libras) estaban golpeando la carnada directamente sobre su cuerpo. Sin importar cuánto intentara, Reichert no podía quitarse los peces cebo de encima. Después de algunos desagradables golpes fuertes, finalmente pudo escapar. Obviamente, un golpe directo de un pez en forma de misil de 45 kg (100 libras) que se desplaza a una velocidad de 30 nudos no es bueno.

Entonces, ¿a dónde se debe ir para encontrar atunes? Cualquier excursión a una zona pelágica en el mar abierto o un punto alto lejos de la costa ofrece la posibilidad, y a veces grandes atunes se acercarán a hostigar. He capturado algunas imágenes maravillosas de atunes de aleta amarilla desde el interior de una jaula en Isla Guadalupe, México, mientras fotografiaba tiburones blancos. También he visto algunas imágenes estupendas de Sudáfrica durante operaciones de colocación de cebo para atunes de aleta amarilla y blancos. Los enormes atunes de aleta azul del Atlántico se ven principalmente en las aguas cerca de Cabo Cod, Maine, Nueva Escocia, Escocia y el Mediterráneo. Algunas operaciones en corrales en Australia y Baja California también están empezando a incorporar ecotours que permiten a las personas que hacen snorkel ingresar a los corrales para ver de cerca atunes de aleta azul del Pacífico y del sur.

Al igual que con los tiburones, los peces picudos y otros grandes peces pelágicos del mundo, será interesante ver cómo administramos las poblaciones de atunes en los próximos años. Estos hermosos peces especializados ayudan a mantener el equilibrio ecológico en los mares tropicales y templados del mundo. Los necesitamos para obtener alimento, pero también necesitamos poblaciones saludables en estado salvaje para el beneficio de las generaciones futuras.

© Alert Diver — 1er Trimestre 2018