Atún: el súper pez




Los atunes, los grandes depredadores de sangre caliente que nunca dejan de nadar, tienen un rol clave en la regulación de la cadena alimentaria del océano. Son "el pináculo de la evolución de los peces óseos".

¿Qué es lo primero que le viene a la mente cuando escucha la palabra "atún"?

¿Es el desabrido relleno para sándwiches de color rosáceo? ¿Finas tajadas de sashimi de color carmesí? ¿O quizás una caricatura de un pez con sombrero, gafas y un acento de Brooklyn? Si es así, no se preocupe, no es el único. Décadas de comercialización de frutos de mar y percepción cultural están en juego. Pero después de años de ser tratado como el "pollo del mar", ya es hora de que el atún reciba el respeto que se merece.
Atletas del mar
Antes que nada, dejemos una cosa en claro: el atún no es un pez ordinario. Son atléticos fenómenos de la naturaleza, creados con pura potencia, velocidad y resistencia. Pueden soportar un frío intenso, sumergirse a grandes profundidades y nadar a velocidades cercanas a los 80 kilómetros (50 millas) por hora. Las especies más grandes pueden alcanzar dimensiones asombrosas: a veces hasta de 3 metros (10 pies) o más de largo. El atún de aleta azul del Atlántico que tiene el récord mundial, que fue pescado en Nueva Escocia en 1979, pesaba 678 kg (1.496 libras) y ocupa uno de los primeros puestos de la lista de pescados más grandes que se han pescado.

"Se encuentran en la cima de la evolución de peces óseos: son los "súper peces", afirmó Barbara Block, una bióloga marina de la Universidad de Stanford que es una de las principales expertas en atún de aleta amarilla del mundo.

Block y su equipo han etiquetado y hecho el seguimiento de más de 2.000 atunes de aleta azul del Atlántico y el Pacífico durante su carrera. Su investigación ha revelado mucha información sobre las épicas migraciones que estos extraordinarios peces llevan a cabo, como por ejemplo los atunes de aleta azul del Pacífico que nadaron de California a Japón y nuevamente a California (más de 16.000 km [10.000 millas]) en un período de sólo cinco meses en 2003.

De modo similar a los leones y los lobos, los atunes se encuentran entre los principales depredadores que viajan largas distancias en busca de presas, tienden a cazar en grupos (bancos) y tienen un rol clave en la regulación de la cadena alimentaria del océano. Si bien puede parecer extraño comparar los ingredientes principales de Fancy Feast con estos icónicos mamíferos terrestres, la comparación es más precisa de lo que se cree.
Información sobre la tribu Thunnini
¿Qué es exactamente el atún? Desde el punto de vista taxonómico, los atunes son peces depredadores que surcan las aguas del océano y que pertenecen a una "tribu" llamada Thunnini, un subgrupo de la familia de caballas (Scombridae). La tribu incluye a los ocho "verdaderos atunes" del género Thunnus (blanco, rojo, tongol, de aleta amarilla, de aleta negra y tres especies de aleta azul) y otras siete especies de atún, incluso el listado, el lanzón y el bacoreta.

Todos los atunes, desde las especies bala y melva más pequeñas hasta el atún de aleta azul gigante, tienen cuerpos hidrodinámicos de forma fusiforme con una aleta caudal en forma de medialuna, dos aletas dorsales, aletas pectorales que pueden guardarse para nadar a gran velocidad y "aletitas" triangulares que se extienden a lo largo de los laterales superior e inferior de la cola. La coloración de la piel varía de una especie a otra pero generalmente se hace más pálida de un azul metálico en la parte superior a un blanco plateado debajo, a menudo con detalles de color amarillo.

Al echar un vistazo, podemos encontrar a una de las piezas de maquinaria biológica más impresionantes de todo el océano. "Cuando se observa a un atún, puede verse a un animal que ha sido creado para tener un muy alto rendimiento", manifestó Randy Kochevar, un biólogo marino que trabaja con Block en la Estación Marina Hopkins de la Universidad de Stanford.

De hecho, cada aspecto de la fisiología del atún parece superar los límites de lo físicamente posible, desde branquias de muy alta eficacia hasta un corazón de gran tamaño que puede latir hasta 200 veces por minuto. Lo que convierte a estos animales en algo realmente especial no es sólo su tamaño, velocidad o fuerza sino las adaptaciones evolutivas, que se perfeccionaron a lo largo de cientos de millones de años, que les permiten tener ese increíble rendimiento.
Sigan nadando, o verán qué sucede



El nombre Thunnus proviene de la expresión del griego antiguo "correr a toda velocidad" o "hacer a toda prisa"; esta es una descripción apropiada para estos nadadores eficientes y poderosos que son capaces de realizar aceleraciones extraordinarias. No obstante, esa potencia tiene un precio alto. El atún, que tiene grandes exigencias de oxígeno y una complexión muscular que es más densa que el agua de mar, nunca puede dejar de nadar durante toda su vida.

El atún requiere un flujo de agua sobre sus branquias de cinco a diez veces mayor que la mayoría de los peces y esto lo logran al nadar permanentemente con la boca abierta, lo que se conoce con el nombre de "ventilación ram o pasiva". Se desplazan por el agua como reactores caza y su falta de flotabilidad es compensada por la elevación generada por sus aletas pectorales. Y, al igual que una aeronave, si un atún deja de producir un impulso hacia adelante, se hundirá como una piedra.

Para mantenerse en movimiento continuamente hacia adelante, el atún ha evolucionado hasta lograr un estilo de natación compacto que consiste en golpes cortos y potentes de la cola con muy poco movimiento de la cabeza. Manojos de músculos de contracción lenta, que consumen oxígeno y que tienen un color rojo intenso se extienden por todo el centro del pez para permitirle mantener esta forma de locomoción única a lo largo de grandes distancias.

La "maravillosa red"
El atún está forzado a nadar continuamente y esto genera un gran exceso de calor. Para la mayoría de los peces, esa energía se perdería y se disiparía rápidamente en el agua de mar más fría del entorno.

Pero, como ya hemos establecido, el atún no es parte de "la mayoría de los peces". Una de sus extraordinarias adaptaciones evolutivas es la rete mirabile ("maravillosa red" en latín), una red de vasos sanguíneos que les permite mantener el calor corporal y usarlo para calentar los músculos, el cerebro y los ojos por encima de la temperatura ambiente del océano. Los miembros del género Thunnus incluso pueden calentar sus estómagos para ayudar a la digestión después de comer frutos de mar enfriados por el agua del océano.

Sí, el atún es un animal endotérmico, o de "sangre caliente", como los humanos. Ningún otro pez óseo tiene esa característica. Mientras que sus primos de sangre fría generalmente están limitados a un pequeño rango de temperaturas, el atún puede moverse libremente por las oscuras profundidades y las soleadas aguas superficiales, los calurosos trópicos y las frías latitudes superiores de todo el mundo.

Diferentes especies habitan las diversas regiones de todo el mundo, con algunas latitudes tropicales favorables (atún de aleta amarilla y listado), mientras que otras prefieren las regiones más frías (atún blanco, de aleta azul del Atlántico, de aleta azul del Pacífico y de aleta azul del Sur). El atún rojo en particular es un gran buceador, conocido por desplazarse hasta profundidades de 1.000 metros (3.300 pies) o más en busca de alimento, y hacen descensos y ascensos como en una montaña rusa que harían palidecer a un Divemaster.
Una vida errante
El atún no se convierte en este corpulento demonio sobrecargado que se desplaza a grandes velocidades de la noche a la mañana. Casi todas las especies de atún desovan en regiones tropicales cálidas, donde las larvas inician su vida flotando con las corrientes y alimentándose de zooplancton hasta que comienzan a parecerse a versiones miniatura de sus padres.

Continúan creciendo rápidamente hasta convertirse en jóvenes y desvían su atención a nuevas presas a medida que crecen. Los atunes son comensales oportunistas y consumirán alegremente una amplia variedad de presas durante el transcurso de sus vidas dependiendo de la edad, ubicación y temporada. Una lista muy abreviada de presas del atún incluye crustáceos, calamares e innumerables especies de peces pequeños tales como anchoas, sardinas, sábalos, merluzas y caballas.

Grupos de atunes a menudo atacan bolas de peces, que son enormes y agitados bancos de peces más pequeños, a veces en conjunto con otros depredadores como por ejemplo delfines y aves marinas mientras impulsan a su presa a espacios cada vez más estrechos. Piense en esto como un bufet de sushi excepto que en este caso es el sushi el que se alimenta.

A medida que el atún se acerca a la madurez, la historia de su vida varía dramáticamente entre las diferentes especies de atún (y a veces incluso dentro de una misma especie). Algunos atunes permanecen más cerca de la costa, mientras que otros prefieren las aguas más profundas. Algunos nunca se apartan demasiado de su lugar de nacimiento. Los atunes de aleta azul del Atlántico nacidos en el Golfo de México regularmente migran miles de kilómetros hacia el mar Mediterráneo y sólo regresan a su lugar de nacimiento para desovar muchos años más tarde. "Cuando se piensa en cómo inician sus vidas y son arrastrados muy rápidamente hacia el mar abierto, el hecho de que encuentren el camino de regreso es realmente extraordinario", comentó David Secor, un biólogo del atún del Centro de Ciencia Ambiental de la Universidad de Maryland.

La mayoría de los atunes alcanzan la madurez sexual entre los dos y los cinco años de edad, con la excepción de la especie de aleta azul, que puede demorar entre ocho y quince años para comenzar a desovar. Este tema ha recibido una atención considerable en los últimos años a la luz de la preocupación generalizada por la sustentabilidad (o su ausencia) de pesquerías de atún y el impacto de la sobrepesca sobre las poblaciones de atún de todo el mundo.
Frenesí alimenticio

El apetito insaciable que los humanos tienen por el atún ha puesto el futuro de algunas especies en tela de juicio.

Los humanos han capturado y comido atún durante miles de años. Se calcula que la evidencia más temprana de la pesca de atún de aleta azul en el mar Mediterráneo es de alrededor del año 7.000 a. C., con almadrabas a gran escala desarrolladas por los fenicios aproximadamente en el año 2.000 a. C. "Los atunes construyeron una gran cantidad de civilizaciones en todo el mundo", aseguró Block. "Sólo las generaciones más recientes han comenzado a tratarlos como un producto".

Durante los últimos cien años más o menos, nuestras ansias de consumir atún en sus muchas formas se ha convertido en una gran adicción. El atún enlatado, que apareció por primera vez en los Estados Unidos en 1903, tuvo éxito al convertir a este orgulloso pez en un producto básico que durante décadas tuvo el título del fruto de mar más popular de América.

También hay un mercado global para la carne de atún de aleta azul, que es muy apreciado en los restaurantes de sushi de todo el mundo (especialmente en Japón, donde terminan los atunes de aleta azul de la mejor calidad). La tonalidad de la sabrosa carne grasa, que se vende bajo nombres tales como otoro y hon maguro, varía entre rosa claro y rojo oscuro, y tiene un aspecto más similar al de un filete mignon que al de un filete de pescado. El atún de aleta azul puede alcanzar precios astronómicos en los mercados de pescado de Tokio; por ejemplo, un espécimen de 222 kg (489 libras) se vendió por la increíble cantidad de 1,78 millones de dólares estadounidenses en una subasta en enero de 2013, lo que representa más de 8.018 dólares por kilogramo.

Este frenesí alimenticio gourmet no ha sido bueno para el futuro de las poblaciones de atún de aleta azul, que continúa siendo objeto de sobrepesca a pesar de los numerosos informes científicos de instituciones académicas y grupos de conservación de todo el mundo que advierten que están a punto de colapsar.
¿Fuera de peligro?


No obstante, hay algunos signos que indican que la suerte del atún podría tener un cambio positivo. Block manifestó que ha sido alentada por esfuerzos recientes para influenciar a los gobiernos y consumidores para que disminuyan la presión sobre la especie que es el mayor objeto de sobrepesca, como el atún de aleta azul del Atlántico, que según la mayor parte de los cálculos ha disminuido más de un 70 por ciento en todas las poblaciones desde 1970. "Creo que la tendencia está cambiando rápidamente", comentó. "Debemos resolver cómo producir el atún que el mundo necesita sin mermar las poblaciones salvajes".

La acuacultura, o "ganadería", del atún definitivamente tiene potencial en ese sentido, si bien los críticos dicen que las prácticas actuales son muy poco eficaces a la hora de aliviar la sobrepesca e incluso crean una carga mayor sobre las poblaciones de atún. Block dijo que tiene esperanzas de que eso cambie ya que la ciencia y la gestión continúan mejorando.

Sin embargo, por ahora los consumidores conservacionistas desean mantenerse alejados del atún de aleta azul. Y la próxima vez que coma un roll de atún (casi seguro atún de aleta amarilla o rojo) o un sándwich de atún (blanco o listado), tómese un momento para pensar en todas las cosas que convierten a estos peces en criaturas tan increíbles.

© Alert Diver — 1er Trimestre 2014